Las palabras de los otros

   

Exhibited in Centro Cultural San Martin
Group show
Curator: Gabriel Valansi
Texts by Xil Buffone and Lux Lindner
Buenos Aires 2001


Exhibited in Museo Sívori
Premio Alberto Heredia Nuevas Tecnologías
Mención de Honor - Mention of Honor
Texts by Xil Buffone and Lux Lindner
Buenos Aires 2000


"Los textos de los otros"
Cuéntala de nuevo: la lectura del "había una vez" se abre en la mente adulta como aquellas livianas acuarelas de los libros, que diluyen en colores las palabras. En los cuentos de la infancia vieja, se escuchan las palabras entre burbujas, navegando sobre tortuga; en oriente y occidente, el tesoro es el más soñado y el más lejano; donde los animales de la granja parlotean, las alhajas brillan y la patria es una pastora... y sin que te des cuenta todo terminó, entre burbujas, navegando sobre tortuga... Marula Di Como crea un relato sobrio, definido, sin argumento. Utiliza como materia prima retazos de textos escritos por otros y de ilustraciones ya vistas por los ojos niños; hace con ellos un collage galvanizado como un acolchado de parches que abrigan y adormecen. A la deriva de un ensueño pensante, sonido, color y letras son medusas amnióticas a punto de fundar un enunciado que siempre se derramará en dilación. Retornando a un primitivismo breve y ruidoso, ruidoso y monótono. Una voz pausada es sorda garúa que suspende el presente en niebla, los textos vagan huérfanos de autor y gravedad, quedando las preguntas sin respuesta y las respuestas sin pregunta. "No tiene sentido, pero todos y cada uno le encontramos uno", dice la voz. Di Como es terrible, no la enternecen los insomnios de los sueños niños ni las derrotas de la inteligencia. La obra sostiene asÌ dulcemente, el nihilismo y el romanticismo en promiscuo concubinato. Y vuelve a decir: "Sin que te des cuenta, todo terminó". Y sin que te des cuenta, ya Di Como lo está contando de nuevo, arrullando un cuento viejo, tan viejo como las necesidades que mece el vacio. Xil Buffone.


"Entre los pampeanos el considerar la palabra como música tiene una peculiar historia en la que no vamos a extendernos y a la que se le agrega un peculiar eslabón. Enterado de que la voz de Cristian Delgado habÌa sido usada como audio de un video anterior de MLDC, Fernando Bustillo quiso entrar al mundo del "arte electrónico" ofreciendo su voz como sonido acompañante ( de ahí que su nombre aparezca al lado de una corchea en los créditos). Irónicamente en "las palabras de los otros" no resulta que "el arte electrónico" deje entrar a Bustillo a su feudo, sino que el video entra en puntas de pie al mundo que Bustillo representaba con serena altivez; el mundo de la cultura escrita y de los libros. En la relación de Bustillo con el mudo de los libros había también un elemento que largamente excedía la "funcionalidad" y que se asemejaba más a un tipo de veneración, indirectamente capturada por la cámara en su posarse suevemente sobre las ilustraciones de libros infantiles con perfume m·s orientalista que oriental y premoniciones que rozan lo sobrenatural; pensar en ese vestido que aparece en determinado momento, que ni aún después que nos lo han contado, creemos dibujado en la lejana Inglaterra, y no en un tiempo y lugar más coincidente con nuestra Llanura de las Indeterminaciones. Las sentencias leídas por Bustillo parecen fragmentos de una gran confesión pero porvienen en realidad de pesimistas industriales a los que debemos un respeto final por ser tan amigos de nuestros pequeños amigos de papel. El mundo de los pequeños amigos de papel siempre ha estado amenazado, aún antes de las fogatas de la biblioteca de Alejandría, pero últimamente había tratado el tema del fin de los libros, aunque en un enfoque más barroco, de vanitas y en todo caso relacionado con el moemento morí y la descomposición de la materia. En las "palabras de los otros" estamos en coambio en la plenitud de lo ultraterreno, figuras desencarnadas y gaseosas. La posibilidad de reingreso estaría más indicada por la vía de los animales del final (metempsicosis) M.L.D.C. había alguna vez insertado la cabeza de Bustillo en el cuerpo de un animal imposible, que sólo tenia entidad en el papel. La negación del video como medio es total; más o menos como la primitiva fotografÌa negaba totalmente lo específico de su medio (recordar las composiciones de Rejtlander en el siglo XIX, o el fotopictorialismo), por ejemplo. Los créditos están escritos con máquina de escribir, las imágenes están tomadas de un libro ilustrado, un regalo de otro que ya no está (o sí) Juan Calcarami. Abolir la edición en terminos de video y una compaginación que como mucho llega hasta el ¿los dibujos responden o preguntan? Dos maneras de ver el video; como una breve pieza o como un loop. Como pieza breve la bala se adelanta al movimiento del gatillo (El "Sin que te des cuenta todo terminó"). En "las palabras de los otros" M.L.D.C. se propuso hablar del fin. El fin que más nos preocupa es siempre nuestro fin y la manera en que llegará será brutal, porque no hay manera de aceptar nuestro fin por las buenas, aceptamos el auxilio de todo un arsenal de supercherías antiguas, supercherías modernas y aún de las más imporbables soluciones de compromiso, el arte a lo sumo como la más respetable. En todo caso un problema brutal requirió un tratamiento Ìdem (¿hay diferencia entre brutal y drástico?). En esta brutalidad no hay tiempo para agonizar, porque eso es un lujo que ya no es posible permitirse." Lux Lindner